-"No tengo tiempo"-, le he dicho: -"Aquí esas palabras no tienen cabida"-.
Fue en el mariposario, y, entre tantas mariposas aquellas palabras penetraron cada neurona, que es la hora (ya han pasado como unas 6), que todavía me hacen bum, bum en la cabeza y no se en que mas partes... (Aun no logro descifrarlo).
Y mirando aquella mariposa azul...inmensa...y hermosa; una mariposa amarilla, muy normal, termino posándose en mi mano, y es que estas mariposas son de las que abundan aquí; son pequeñas y un poco "vulgares", no tienen mucha gracia, excepto esa; la de ser mariposas.
Las mariposas son mas inteligentes de lo que creemos, y esta mariposita en especial me hizo caer en cuenta de esta realidad... -"No tengo tiempo"-, es lo que siempre digo, y, en realidad se cumple, mientras que una mariposa puede hacer tantas cosas en su corta vida... ir de flor en flor, jugar, revolotear, mirar a los animales, detallar cada planta, e incluso detenerse (desde lejos), a contemplar a los humanos.
Y es que el tiempo es manipulador y esclavizante cuando le das tanta importancia.. lo que queda de tiempo he jugado a ser mariposa.... a ser feliz... tomar el momento y observar...en realidad; todo se hace mas agradable, y las palabras que aun retumban en mi, se hacen cada vez mas y mas lejanas... a lo mejor mañana ni estén ahí. (Si sigo con mi filosofía de mariposa).
Que después de estar unos cuantos minutos, la mariposa se ha ido, y creo que me ha sonreído. Que al final es algo triste todo esto. Que las mariposas sean tan sensibles y a la vez tan frágiles...no puedan vivir tanto y, como en la vida real, en las que menos te fijas son las que mas nos dan para aprender...
Y que es lo que tienen las mariposas amarillas, que hasta el mismo Gabriel García Márquez las menciona en sus aclamados libros...
Reflexiones de Alemania.
foto tmada de: flickr "David Light Orchard"
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